La catequesis 

La catequesis es “el segundo ministerio profético”[1], en la catequesis la Iglesia guía en la educación de la fe, formación de los creyentes y en su labor están los planteamientos bíblicos, teológicos, morales y políticos. Su desarrollo esta  entre experiencia humana y experiencia cristiana: y es esencial en la iniciación cristiana.  

El término catequesis “proviene del verbo neotestamentario catequizar (kat-êchein)”[2]  que significa hacer resonar, anunciar o proclamar. Esencialmente en la Biblia, Nuevo Testamento se refiere a la transmisión y recepción de la palabra del evangelio.  Principalmente la catequesis puede entenderse como la enseñanza en la fe o en la fe de los catecúmenos. Fue así que entendía la acción de catequizar.  

“Cristo proclamó la buena nueva y enseño en las sinagogas, en el templo y al aire libre.”[3] Por tanto la misión del evangelizador consiste en promover la fe, por ende  la catequesis cumple el rol de acción misionera en las personas y principalmente en la comunidad cristiana para que se madure y se mantenga viva la fe. Esto nos lleva a pensar que “la base de la catequesis es Cristo y el evangelio en
la Iglesia al servicio del mundo”[4]
 

Es por esto que la enseñanza catequética debe centrarse en la persona integral. En la Edad Media catequizar significaba que los padres y los padrinos con los niños bautizados les enseñaban a rezar, cantar y tener una vida recta. Ya en el siglo XVI la catequesis era la instrucción religiosa o la enseñanza  de la doctrina cristiana, dirigida a los niños con sus respectivos libros de catecismos. 

Ya en el Concilio de Trento entre 1545-1563 se establecía que “los obispos cuidarán que, al menos los domingos y días de fiesta en todas la parroquias, sean instruidos los niños en los primeros rudimentos de la fe y en la obediencia que deben a sus padres.”[5]  Posteriormente se va renovando el carácter de la catequesis, pues al comenzar el siglo XX se produce un movimiento catequético promovido por las ciencias de la Educación, en Viena en 1912 se aplicó el Método de Munich el cual cumplía con tres fases: de presentación, explicación y aplicación.

En resumen antes del Vaticano II hubo grupos de restringidos de renovación preocupados en aplicar métodos pedagógicos para enseñar lo religioso. Ya en el Vaticano II hubieron jornadas en donde se afirma: “que la catequesis es la acción de la Iglesia en el interior del ministerio de la palabra, desarrollada en régimen de comunidad, con el objetivo de hacer adulta la fe mediante la proyección del compromiso.”[6]

En resumen, las funciones de la catequesis en la comunidad será educar la fe para lograr la conversión inicial del cristiano y así se transforme en confesión de fe.  A la vez se debe hacer una distinción entre catequístico y catequético, pues la primera connota actividad y la segunda reflexión. La diferencia nace porque durante mucho tiempo el primer término, catequístico, estuvo ligado con el catecismo de los niños. 

En la significación evangelizadora se destaca la acción misionera con los no creyentes, la  acción catecumenal, con los recién convertidos. Y la acción pastoral, con los fieles de la comunidad cristiana. 

La catequesis se desarrolla en el ámbito eclesial, con la intención evangélica y evangelizadora, a través de un largo proceso, que se realiza en la comunidad cristiana con celebraciones sacramentales  que son muy relevantes en la catequesis de los creyentes. Es necesario tener en cuenta la experiencia personal y cristiana que tiene una persona que realiza la catequesis, pues en última instancia se entrega un mensaje evangelizador que se ve reflejado en la influencia personal que tiene cada evangelizador en la tierra a la comunidad cristiana.Actualmente si queremos encontrar una definición de catequesis podemos encontrar la siguiente: “Catequesis, conjunto de prácticas encaminadas a instruir en los dogmas y ritos de una religión; supone la transmisión oral de un mensaje religioso mediante preguntas y respuestas.”[7] 


[1]  Casiano, Floristan. “Nombre del capitulo” N° 22, Teología Practica ( 2 da. ed.) Ediciones sígueme, Salamanca, 1993, pp 423-444.[2] Loc. cit. p. 243

[3] Op. cit. p. 424

[4] Op. cit. p. 425

[5] Op. cit. p. 427

[6] Op. cit. p. 430.

[7] Microsoft ® Encarta ® 2006. © 1993-2005 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

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